ASHTANGA YOGA

Tenemos tres fuentes de inspiración para la enseñanza del Ashtanga Yoga en nuestra escuela. Nos inspira la tradición del Ashtanga que nace con Sri K. Pattabhi Jois en 1930 y trabaja con series de posturas. La primera de ellas se llama Yoga Chikitsa, que significa Yoga Terapia y sienta la bases para desintoxicar el cuerpo, devolverle fuerza, flexibilidad y consciencia. Esta primera serie se aprende al ritmo de cada persona, lo que se conoce como “estilo Mysore”.

Otra fuente de inspiración es el conocimiento anatómico del cuerpo en movimiento. Para una práctica profunda y una consciencia amplia es importante saber cómo movernos, cómo trabajar con nuestro cuerpo potenciando su vitalidad y salud, la libertad y fluidez del movimiento, y la apertura de zonas que están bloqueadas. En nuestras clases trabajamos con aperturas, variaciones e implementos para profundizar el proceso de aprendizaje de cada estudiante a su propio ritmo.

Nuestra tercera fuente de inspiración es el conocimiento milenario de la tradición budista, que nos entrega herramientas para trabajar con nuestra mente durante la práctica de yoga y también en la práctica de meditación. Mente y cuerpo están sincronizados y es importante desarrollar herramientas para trabajar con ambos.

ESTILO MYSORE

La forma tradicional de enseñar Ashtanga recibe el nombre de “estilo mysore”. En esta, el estudiante, con la ayuda de nuestras profesoras, va construyendo una secuencia determinada de posturas, a su propio ritmo y de acuerdo con sus propias necesidades y capacidades.

La metodología estilo Mysore permite personalizar las clases de modo que cada estudiante pueda profundizar en su práctica. Para ello trabajamos con las variaciones e implementos (props) necesarios en cada postura para tener una mayor comprensión del cuerpo en movimiento. De esta forma promovemos una práctica consciente, precisa y fluida.