NUESTRA ESCUELA

Elisa comienza a practicar Ashtanga Yoga y meditación budista el año 2000. Con el tiempo, estos caminos complementarios se fueron integrando en una visión y práctica. El año 2009, estando en India, Elisa y José comienzan a pensar en cómo crear un espacio que trabaje con una visión orgánica que integre la sabiduría milenaria de ambas tradiciones. Esa inspiración toma forma y se concreta el año 2010, cuando fundan la escuela de yoga PADMA en Santiago, que ambos dirigen actualmente. Ambos trabajan en distintas iniciativas que llevan el yoga y la meditación a ámbitos organizacionales y sociales.

Directora Académica

Elisa Marzuca

Elisa comienza a practicar Ashtanga Yoga y meditación budista el año 2000. Con el tiempo, estos caminos complementarios se fueron integrando en una visión y práctica. El año 2009, estando en India, Elisa y José comienzan a pensar en cómo crear un espacio que trabaje con una visión orgánica que integre la sabiduría milenaria de ambas tradiciones. Esa inspiración toma forma y se concreta el año 2010, cuando fundan la escuela de yoga PADMA en Santiago, que ambos dirigen actualmente. Ambos trabajan en distintas iniciativas que llevan el yoga y la meditación a ámbitos organizacionales y sociales.

Ha realizado clases de Mindfulness en la Universidad de Chile y del Desarrollo, en organizaciones y actualmente está encargada del área de mindfulness en un proyecto que integra la medicina complementaria en la salud pública en el Hospital JJ Aguirre. Por tres años enseñó yoga y meditación en Colina II, integrándose al Proyecto Importa.

Director Ejecutivo

José Tomás

Ingeniero Civil Industrial de la Universidad de Chile, y practicante de yoga y meditación desde el año 2009. Ha profundizado sus conocimientos en estas disciplinas tanto en India como en Chile, y el año 2010 funda la escuela PADMA. Junto a su formación profesional, estudió por más de 4 años danza moderna en la Escuela Moderna de Música, además de formarse en diferentes escuelas en Estados Unidos, Argentina, y Chile.

Ha participado en los programas de innovación social y liderazgo organizacional, basados en la práctica de mindfulness, realizados por ALIA Institute en Canadá. Actualmente trabaja en el área de consultoría estratégica en organizaciones.

Nuestra Propuesta: Yoga & Meditación

En nuestras clases de yoga promovemos una práctica fluida, alineada y consciente, abierta a todo tipo de personas. La sincronía entre movimiento y respiración, base de la práctica de Ashtanga yoga, es complementada con un profundo estudio anatómico del cuerpo, que nos permite saber cómo trabajar adecuadamente, respetando las posibilidades de cada estudiante y su ritmo propio de aprendizaje.

Con la meditación cultivamos una apertura natural que nos permita acoger los procesos personales que surgen en nuestra vida cotidiana. A través de esta práctica milenaria accedemos la sabiduría inherente de nuestra mente, que nos permite conocer cómo funciona nuestra mente: cuáles son sus patrones habituales y su potencial.

Nuestra Visión

El yoga y la meditación son dos caminos complementarios. Ambas prácticas se encuentran, nutren y enriquecen mutuamente. Los invitamos a explorar la sabiduría milenaria que estas prácticas nos ofrecen.

Nuestra Aspiración

El yoga y la meditación son dos caminos complementarios. Ambas prácticas se encuentran, nutren y enriquecen mutuamente. Los invitamos a explorar la sabiduría milenaria que estas prácticas nos ofrecen.

El camino que proponemos

Basados en la disciplina, el sentido del humor, y el respeto por los procesos individuales de cada estudiante, enseñamos yoga y meditación a todas las personas que se sientan inspiradas a practicar.

El yoga trabaja desde afuera hacia adentro: comenzamos aprendiendo a mover conscientemente nuestro cuerpo, desarrollando una percepción cada vez más sutil. La conciencia corporal es nuestro punto de partida para profundizar en nuestros pensamientos y emociones.

La meditación trabaja desde adentro hacia afuera: la quietud de nuestro cuerpo en la postura de meditación nos permite observar y conocer cómo funciona nuestra mente. Con la práctica descubrimos un espacio cada vez más amplio que nos permite tener una mayor perspectiva de quiénes somos y qué queremos en la vida.

¿Porqué Padma?

Padma, en sánscrito, significa flor de loto. Esta flor tiene sus raíces en el pantano y se alza sobre la superficie para abrir sus pétalos con la luz del día y cerrarlos nuevamente al anochecer.

¿Por qué elegimos padma? Esta imagen representa dos aspectos inseparables de nosotros mismos. El pantano representa nuestro aspecto confuso, nuestra sombra. Ese lado que normalmente catalogamos como oscuro, dónde están etiquetados nuestros patrones habituales, neurosis, sufrimiento, etc. La flor representa la sabiduría y claridad; nuestra inteligencia, alegría y luminosidad. Generalmente creemos que estos aspectos son contradictorios y opuestos. Sin embargo, el pantano es necesario para que la flor de loto pueda crecer. Si nos deshacemos de nuestra confusión también nos deshacemos de nuestra sabiduría; son dos partes inseparables de nuestra experiencia. Al abrirnos a nuestra experiencia, relacionándonos de manera directa con nuestra confusión, descubrimos nuestra propia claridad.

Es así como en nuestra práctica de yoga trabajamos con nuestro cuerpo y mente, con nosotros mismos, con nuestras dificultades y potenciales, defectos y virtudes de una manera acogedora y precisa, incluyendo ambos en nuestra experiencia y práctica. Utilizamos los obstáculos como herramientas para profundizar y progresar en nuestra práctica y vida cotidiana.